El CEMENTERIO de ALICANTE, en su OCASO

El Cementerio de Alicante, en su ocaso: flores secas en montones, parches en las calles y bancos rotos
Visitantes critican la imagen actual del camposanto de la capital, que acumula falta de mantenimiento y de limpieza
DIARIO INFORMACION C. Pascual fotos: Pilar cortés 25.08.2020

Los floristas de la zona, preocupados por la caída de clientes desde el desconfinamiento y la incertidumbre ante el próximo 1 de noviembre, Día de Todos los Santos.
Pese a que la inédita caída en la cifra de visitantes ha dejado el Cementerio «Virgen del Remedio» de Alicante casi vacío desde el desconfinamiento, la imagen que ofrece a aquellos ciudadanos que acuden al camposanto dista de la ideal. Recorrer el camposanto supone tener que dejar a un lado un montón de coronas secas de flores, que se acumulan también metros más adelante. Una y otra vez a lo largo de la instalación municipal. También se puede ver falta de limpieza en el suelo, con cantidad de hojas por todos los rincones. Pero no todo es falta de limpieza, sino también de mantenimiento, según subrayan visitantes descontentos con la imagen del camposanto. Los parches son más que habituales por las calles del cementerio, donde aún así sigue habiendo agujeros en el pavimento. Los bancos rotos tampoco son una novedad, ya sean de obra como de madera, más modernos. Tampoco es extraño encontrar sacos en los laterales de la calle o ramas a los pies de los árboles.

Esta imagen actual del camposanto no gusta a visitantes que han acudido estos últimos días al cementerio alicantino, donde la afluencia de personas ha bajado notablemente tras el confinamiento. Durante el encierro domiciliario, la instalación permaneció cerrada al público.

Esa falta de visitantes preocupa, y mucho, a los negocios de la zona. Sobre todo, a las floristerías que viven todo el año de los visitantes que quieren llevar flores a sus fallecidos. Las ventas han caído más del 50% en estos últimos meses, según confirman unos establecimientos donde el volumen de trabajadores ha caído a mínimos y donde inquieta tanto el presente como el futuro. Y es que la fecha clave para sus negocios -el 1 de noviembre, Día de Todos los Santos- se acerca y la incertidumbre, en este caso también, no se despeja. Las floristerías temen que la evolución de la pandemia impida que los alicantinos acudan al cementerio como otros años, lo que supondría un golpe para sus negocios. De hecho, ante las malas perspectivas, las floristerías aseguran que han pedido al Ayuntamiento de Alicante que este 2020 no permita la instalación de puestos provisionales en torno al 1 de noviembre, para que las ventas repercutan casi en exclusiva en unos establecimientos que viven todo el año de un cementerio donde las visitas cada día van a menos, sobre todo porque los habituales suelen ser personas mayores.

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